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Ejercicios hipopresivos: el método silencioso que reeduca tu core desde dentro

Qué son los hipopresivos, qué dice la ciencia sobre suelo pélvico, postura y diástasis abdominal, cómo encajan en tu entrenamiento de fuerza o running, y cómo empezar en el Club Deportivo Saz.

· Club Deportivo Saz
Ejercicios hipopresivos: el método silencioso que reeduca tu core desde dentro

El abdominal que no parece un abdominal

Estás tumbado, sin hacer crunches. No sudas. No hay música a 140 BPM. Solo respiras, expulsas todo el aire, abres las costillas y mantienes la apnea unos segundos. Por dentro, tu transverso abdominal y tu suelo pélvico se contraen de forma refleja con una intensidad que no consigues con ninguna serie de planchas.

Bienvenido a los ejercicios hipopresivos, un método que lleva 40 años trabajando exactamente lo que el entrenamiento clásico ignora: la musculatura profunda que sostiene tus vísceras, tu columna y tu continencia.

No es magia. No es moda. Y no, no es solo "para mujeres después del parto". Vamos a ello.

Qué son los hipopresivos (en serio)

Los creó Marcel Caufriez en los años 80, fisioterapeuta belga especializado en uroginecología. Buscaba una alternativa a los abdominales clásicos, que aumentan la presión intraabdominal y empujan el suelo pélvico hacia abajo — lo último que necesita una mujer postparto, alguien con prolapso o con incontinencia.

El principio es contraintuitivo: en lugar de comprimir, descomprimes.

La técnica combina tres elementos:

  1. Postura específica: alineación, doble mentón, autoelongación axial, escápulas en rotación externa.
  2. Respiración diafragmática completa: tres ciclos de inspiración y espiración profundas.
  3. Apnea espiratoria + apertura costal (la maniobra clave, llamada aspiración diafragmática): tras vaciar el aire, "haces como que respiras" sin entrar aire. Eso genera una succión que eleva las vísceras y activa de forma refleja el suelo pélvico y el transverso abdominal.

El resultado es una contracción que no puedes producir voluntariamente con la misma intensidad. Es el mismo principio que usa la fisioterapia uroginecológica desde hace décadas.

Lo que dice la ciencia

Activación del suelo pélvico

Esta es la pregunta clave: ¿realmente activan el suelo pélvico? Sí, y está medido.

Soriano et al. (2020) publicaron en el International Urogynecology Journal un estudio con electromiografía intravaginal: la actividad del suelo pélvico durante la apnea hipopresiva fue significativamente mayor que en reposo, comparable a una contracción voluntaria máxima 1.

Resende et al. (2012) compararon ejercicios hipopresivos con ejercicios de Kegel en mujeres con prolapso. Ambos grupos mejoraron, sin diferencias significativas entre métodos — pero los hipopresivos añaden trabajo postural y respiratorio que los Kegel solos no ofrecen 2.

Reducción del perímetro abdominal y diástasis

Aquí los datos son contundentes. Stüpp et al. (2011) y trabajos posteriores muestran reducciones consistentes del perímetro de cintura tras programas de 8–12 semanas, no por pérdida de grasa sino por mejor tono del transverso abdominal y reposicionamiento visceral.

En diástasis abdominal postparto, una revisión de 2019 en el Journal of Bodywork and Movement Therapies señaló los hipopresivos como una de las intervenciones con mejor evidencia preliminar para reducir la separación de los rectos 3, aunque el campo aún necesita más ensayos controlados.

Postura y dolor lumbar

La postura hipopresiva trabaja directamente sobre los desequilibrios típicos del sedentarismo: cifosis dorsal, anteversión pélvica, rectificación cervical. Bellido-Fernández et al. (2018) documentaron mejoras en parámetros posturales tras 8 semanas de práctica 4.

Para el dolor lumbar crónico, la lógica es clara: un transverso abdominal funcional estabiliza la columna lumbar mejor que cualquier crunch. Hodges y Richardson lo demostraron en los 90, y los hipopresivos son una de las formas más eficientes de entrenar ese reflejo.

Función respiratoria

La práctica regular mejora la movilidad costal y la capacidad inspiratoria. Lo notas en cualquier deporte que dependa de la respiración: correr, remo, escalada, padel. No vas a ganar VO2 max con hipopresivos, pero sí vas a respirar mejor.

Mujer ejecutando ejercicio hipopresivo en posición cuadrúpeda con vacío abdominal visible

Para quién son (más allá del postparto)

El postparto es la aplicación más conocida, pero la lista es larga:

Mujeres postparto

El uso clásico. Tras los 40 días de cuarentena y siempre con luz verde médica, los hipopresivos ayudan a recuperar el tono del suelo pélvico, cerrar la diástasis y volver a sentir el centro del cuerpo.

Atletas funcionales (HYROX, DEKA, CrossFit)

  • Estabilidad lumbopélvica real para sled push, farmer's carry, deadlift y wall balls.
  • Protección del suelo pélvico ante el impacto repetido de carrera y saltos. Sí, también en hombres: la incontinencia de esfuerzo en deportistas de alto impacto está infradiagnosticada.
  • Mejor coactivación core sin necesidad de bracear con la respiración bloqueada en cada repetición.

Runners

Los impactos repetidos (entre 2 y 3 veces el peso corporal en cada zancada) someten al suelo pélvico y al core profundo a una carga acumulativa enorme. Un core profundo que funciona = menos compensaciones, menos lumbalgia y mejor economía de carrera.

Personas con dolor lumbar crónico

Cuando los abdominales clásicos están contraindicados o duelen, los hipopresivos son una vía de entrada al control del core sin aumentar la presión intraabdominal.

Trabajadores sedentarios

La postura hipopresiva en sí misma — sin la apnea — ya es un ejercicio antinatural y reparador para quien pasa 8 horas con la columna en flexión.

Hombres con problemas de continencia, postcirugía de próstata o hernias

Es quizá el público más invisibilizado. Los hipopresivos también funcionan aquí, y la evidencia clínica empieza a recogerlo.

Hipopresivos vs abdominales clásicos

Abdominales clásicos (crunch, sit-up) Hipopresivos
Presión intraabdominal Aumenta Disminuye
Efecto en suelo pélvico Empuja hacia abajo Eleva por succión
Músculo principal Recto abdominal Transverso + suelo pélvico
Postparto inmediato Contraindicado Indicado (con guía)
Diástasis abdominal Puede empeorarla Tiende a reducirla
Estética Hipertrofia el "six-pack" Reduce perímetro y mejora postura
Curva de aprendizaje Baja Alta — requiere técnica

No son enemigos. Son complementarios: una rutina inteligente combina trabajo de fuerza global, anti-extensión (planchas), anti-rotación (pallof) e hipopresivos para la musculatura profunda.

Cinco mitos que conviene desmontar

1. "Son solo para mujeres"

El suelo pélvico también es cosa de hombres. La incontinencia tras cirugía de próstata, las hernias inguinales recurrentes y la disfunción eréctil tienen relación directa con el tono de esa musculatura. Los hipopresivos no entienden de género.

2. "Sustituyen a los abdominales"

No. Cumplen funciones distintas. No vas a generar fuerza máxima de tronco con hipopresivos. Sí vas a construir la base sobre la que esa fuerza se expresa sin filtraciones (literales y metafóricas).

3. "Son muy fáciles, solo respiras"

Hazlo bien y lo notas. Coordinar postura + respiración + apnea con apertura costal correcta es técnicamente exigente. Las primeras semanas vas a estar más concentrado que en una sesión de fuerza.

4. "Aplanan la barriga en una semana"

No. Los cambios de perímetro de cintura aparecen tras 6–12 semanas de práctica regular (2–3 sesiones semanales). Y el efecto es postural y de tono profundo, no quema-grasas.

5. "Si tengo hipertensión, puedo hacerlos"

Aquí cuidado. La apnea sostenida puede afectar a personas con hipertensión no controlada, embarazo o ciertos problemas cardiovasculares. Por eso este método siempre debe iniciarse con un profesional que evalúe contraindicaciones.

Clase grupal de hipopresivos con instructora guiando a tres alumnas en posición de pie

Contraindicaciones reales (léelas)

No hagas hipopresivos por tu cuenta si tienes:

  • Embarazo (en cualquier trimestre).
  • Hipertensión arterial no controlada.
  • Patologías cardiovasculares activas.
  • Cirugía abdominal reciente (consulta plazo con tu médico).
  • Postparto inmediato antes de los 40 días o sin alta médica.

Y aunque no tengas nada de lo anterior: la primera vez siempre con un profesional. La diferencia entre hacerlo bien y hacerlo mal es enorme — mal ejecutado, no genera el efecto buscado y puede generar tensiones cervicales o costales.

Cómo empezar en el Club

Recomendamos esta progresión:

  1. Sesión inicial guiada para aprender la postura, la respiración tridimensional y la maniobra de aspiración. Sin esto, lo demás no funciona.
  2. 2 sesiones semanales durante las primeras 8 semanas. La constancia importa más que la duración: 20–30 minutos bastan.
  3. Combínalos con tu entrenamiento habitual. No sustituyen tu fuerza ni tu cardio, pero son el complemento que vuelve más eficiente todo lo demás.
  4. Mide en perímetro y sensaciones, no en báscula. La cintura baja antes que el peso, y la postura cambia antes que la cintura.

Pregunta en recepción por nuestras sesiones de hipopresivos o escríbenos. Tenemos formato grupal reducido y opción de trabajo personalizado para casos específicos (postparto, suelo pélvico, dolor lumbar, atletas).

El core profundo no se ve en el espejo. Pero se nota en todo lo demás.


Fuentes

Footnotes

  1. Soriano, L. et al. (2020). "Effects of an abdominal hypopressive technique programme on pelvic floor muscle tone". International Urogynecology Journal.

  2. Resende, A.P.M. et al. (2012). "Pelvic floor muscle training is better than hypopressive exercises in pelvic organ prolapse treatment". Neurourology and Urodynamics, 31(1), 121–125.

  3. Thabet, A.A. & Alshehri, M.A. (2019). "Efficacy of deep core stability exercise program in postpartum women with diastasis recti abdominis". Journal of Bodywork and Movement Therapies.

  4. Bellido-Fernández, L. et al. (2018). "Effectiveness of massage therapy and abdominal hypopressive gymnastics in nonspecific chronic low back pain". Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine.